*Por Pablo Miranda.
Si la política y/o la práctica de la misma tiene como principal objetivo poder transformar la realidad, por qué está costando tanto en la región Calamuchita que se reconozca que la situación turística está profundamente atravesada por la macro economía liderada e impuesta por el gobierno nacional al mando de Javier Milei.
Negar la realidad no permite, aún en aquellos que están de acuerdo en apoyar al primer mandatario, que pueda transformarse la realidad regional turística que a todas luces viene perdiendo por goleada en este escenario.
Si casi la totalidad de los pueblos turísticos del Valle de Calamuchita tienen una clientela turística de clase media en sus tres variantes (baja, media y media alta), por qué se niega la realidad. Esto lo señalo en virtud de distintos análisis de técnicos del turismo, de quienes prestan servicios de alojamientos y de comerciantes. Como cuando tienes un problema de salud, si el diagnóstico es malo, el remedio seguramente irá en esa sintonía y no habrá cura.
El lunes 7 de septiembre pasado, la comuna de Los Reartes realizó una convocatoria titulada:
«Perspectivas de la economía argentina 2026/27. Conversaremos sobre el escenario económico y turístico» y había una gran pregunta disparadora ¿Cómo se plantea el escenario económico en nuestra región, especialmente en el sector turístico?
El economista y docente de la UNVM Carlos Seggiaro, mostró datos de la marcha y proceso económico argentino y contribuyó con el análisis de esos datos.
Seggiaro, entre otras definiciones manifestó en aquella ocasión:
«Hay pérdida de poder adquisitivo en millones de personas, pero a la vez Argentina es el segundo país más caro del mundo», luego analizó: «lo cual refleja que para un argentino de buen poder adquisitivo es más interesante irse al Caribe, Europa u Oceanía que vacacionar en Calamuchita«.
«Los sectores de menores ingresos no se pueden mover de sus casas y a los sectores de altos ingresos con un dolar barato les resulta más interesante irse al exterior» expresó en la entrevista que le realicé y lo manifestó también en la charla.
Por supuesto que hay otros factores que también influyen en la realidad, pero se desmenbran de este primer eje que está bien definido, pero que por alguna razón está costando que algunos/as lo vean.
No se trata tampoco de quedarnos con un buen diagnóstico, reconocer el problema y buscar soluciones sería un gran paso.
Hacer política no es negar la realidad, es transformarla, y qué bueno si fuera para mejor.
*Editor Caminante
Técnico en Comunicación y Turismo FCC/UNC.
Estudios avanzados en Ciencias Políticas FCS/UNC.

