La Dra. Liliana Rolón, Gerente Médica de vittal, analiza las prioridades de salud en cada etapa de la vida y advierte sobre el riesgo de posponer los controles preventivos por las exigencias de la rutina diaria.
En la práctica médica cotidiana, se observa un patrón que se repite: muchas mujeres postergan sus controles clave por falta de tiempo, priorizando el trabajo, la familia o el cuidado de terceros. Sin embargo, la prevención es una decisión que permite detectar enfermedades en etapas tempranas, mejorar la calidad de vida y, en muchos casos, salvar vidas.
“Consultar a tiempo permite actuar antes de que aparezcan complicaciones y mejora significativamente los resultados en salud”, afirma la Dra. Liliana Rolón (MN 124339), Gerente Médica de vittal. A continuación, la especialista detalla cuáles son los exámenes fundamentales para cada etapa biológica.
De los 25 a los 44 años: el foco en la prevención y salud reproductiva
En esta fase de plena actividad laboral y, frecuentemente, de maternidad, la salud reproductiva es el eje central. Aun así, los controles generales suelen quedar en segundo plano.
Según la Dra. Rolón, estos son los puntos a tener en cuenta:
● Chequeos clave: control ginecológico anual, Papanicolaou (PAP) y/o test de HPV, ecografía ginecológica y control mamario (clínico y ecografía según indicación).
● Visión integral: es importante sumar un laboratorio básico para controlar presión arterial y glucemia, además de atender la salud mental, vigilando de cerca el estrés y la carga mental.
De los 45 a los 64 años: prevención cardiovascular y detección precoz
Con la llegada de la menopausia y los cambios hormonales, el riesgo cardiovascular comienza a aumentar, convirtiéndose en un factor crítico de vigilancia.
● Chequeos clave: mamografía anual o bianual, perfil lipídico (colesterol), glucemia y evaluación cardiovascular completa. Se suman la densitometría para evaluar la salud ósea y la colonoscopía según antecedentes.
● Lo que más se posterga: los controles del corazón y la colonoscopía, fundamentales para la detección temprana de patologías graves.
Mayores de 65 años: calidad de vida y autonomía
“En esta etapa, el objetivo médico se desplaza hacia el mantenimiento de la autonomía y la detección de enfermedades crónicas que puedan afectar el día a día”, indica la Dra. Rolón y detalla:
● Chequeos clave: control clínico integral y ginecológico, evaluación cognitiva, densitometría ósea y control estricto de la medicación.
● Prevención activa: la vacunación (antigripal y contra el neumococo) es esencial para evitar complicaciones respiratorias graves.
● Lo que más se posterga: el seguimiento de enfermedades crónicas y los controles integrales que evalúan la salud de forma global.
Es importante promover una mirada integral de la salud y saber que la salud femenina requiere un abordaje dinámico que se adapte a las necesidades cambiantes de la mujer. “La prevención permite una vida más plena. Desde la medicina, nuestro rol es brindar las herramientas para que cada mujer pueda ser protagonista de su propio bienestar”, concluye la Dra. Rolón.
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